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En el Juramento: Lecciones de Navidad de los Profetas, Parte 2

by | Dec 12, 2025 | Christmas, Christmas Revelations, Español, Honesty, Promises, Spanish Devotionals

La semana pasada, en “En la Acción: Lecciones de Navidad de los Profetas, Parte 1”, vimos que no solo las acciones son vitales en nuestra fe, ¡sino que Dios mismo siguió este modelo! Cuando el pecado entró en la tierra, ¡Él hizo algo! ¡Envió a Jesús!

La lección de Navidad de hoy proviene del libro de Zacarías.

El profeta Zacarías profetizó al pueblo de Israel que regresaba del cautiverio babilónico. Su libro está lleno de visiones enigmáticas, cada una con mensajes importantes para el pueblo. Y aquí es donde encontramos este hermoso mensaje de Navidad: “Alcé de nuevo mis ojos y miré, y he aquí un rollo que volaba. Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: Veo un rollo que vuela; su longitud es de veinte codos y su anchura de diez codos. Entonces me dijo: Esta es la maldición que sale sobre la faz de toda la tierra; todo el que roba será exterminado conforme a lo escrito en un lado, y todo el que jura falsamente será exterminado conforme a lo escrito en el otro lado. Yo la haré salir, declara el Señor de los ejércitos, y entrará en la casa del ladrón y en la casa del que jura falsamente por mi nombre; y pasará la noche en esa casa y la destruirá con su madera y sus piedras.” (Zacarías 5:1-4 NBLA)

No es el pasaje que generalmente se asocia con el mensaje de Navidad, ¿verdad?

Sin embargo, observemos que este rollo representa una maldición que caerá sobre cualquiera que robe y sobre cualquiera que jure falsamente.

La veracidad es vital para Dios. En la Biblia se nos anima repetidamente a cumplir nuestros votos. Se nos dice que romper nuestros votos tiene graves consecuencias: “Cuando hagas un voto a Dios, no tardes en cumplirlo; porque Él no se complace en los necios. ¡Cumple lo que prometes!” (Eclesiastés 5:4 NBLA) y que debemos tener cuidado al hacer votos para asegurarnos de poder cumplirlos: “Mejor es no hacer voto, que hacer voto y no cumplirlo.” (Eclesiastés 5:5 NBLA). El diablo, por otro lado, no cumple sus promesas: “el diablo…fue homicida desde el principio, y no se mantuvo en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de lo suyo propio, porque es mentiroso y padre de mentira” (Juan 8:44 NVI).

Profundizando un poco más en la parte del robo de la visión, sabemos que, además de ser un pecado grave robar, se nos dice que el diablo es un ladrón: “El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir…” (Juan 10:10a NVI). Estoy bastante seguro de que todos hemos experimentado cómo el diablo nos roba nuestro tiempo, nuestras finanzas, nuestra salud, nuestra ayuda, nuestra visión. Además de esto, sin embargo, nos ha robado nuestra salvación y nuestra capacidad de vivir para siempre, como fuimos creados para vivir. Aquí, en estos pocos versículos oscuros de una extraña visión dada al profeta Zacarías, vemos la razón del nacimiento de Cristo: Devolver lo que el diablo nos ha robado: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10b NVI). Y aún más que eso, para poner una maldición sobre el diablo para que ya no tenga ningún poder sobre nosotros, porque: “Por tanto, ya que los hijos participan de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo…” (Hebreos 2:14 NVI. Véase también Apocalipsis 20:10).

También vemos en este versículo la razón por la que Jesús vino a esta Tierra en aquella primera Navidad: ¡Para poner una maldición sobre el diablo para que el engaño y el robo pudieran detenerse de una vez por todas!

Una última reflexión: Mientras que el diablo es un mentiroso y no cumple su palabra, ¡Dios sí cumple la suya! Cuando llegó el momento adecuado, Dios recordó las múltiples promesas de redención que había hecho a su pueblo: “Pero cuando vino la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, para que redimiera a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiéramos la adopción de hijos”. (Gálatas 4:4-5 NASB)

¡Y ese, amigos míos, es un mensaje navideño que vale la pena meditar! Y los animo a que lo hagan a medida que se acerca la Navidad de 2025: Dios cumplió su promesa de redención en aquella primera Navidad. ¡Envió a Jesús para borrar la maldición del pecado, para derrotar al diablo y acabar con su engaño y sus mentiras para siempre!

Los invitamos a acompañarnos la próxima semana para otra lección navideña de los profetas: En la Humildad: Lecciones de Navidad de los Profetas, Parte 3.

Con su amor,
Lyn

Lynona Gordon Chaffart
Autora, Moderadora, Directora Interina, Ministerios Answers2Prayer

Traducido al español por Pascal Lambert

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