Antes, Jesús era solo una pequeña preocupación en mis mañanas. Ahora es el primero. Y ese
simple cambio trae paz a todo el día.
Antes, Jesús era solo una pequeña preocupación en mis mañanas. Ahora es el primero. Y ese
simple cambio trae paz a todo el día.
Ester fue aceptada por el rey porque escuchó el sabio consejo. ¿Te revistes de la justicia de Cristo cuando te acercas a tu Rey?
¿Cuál es el don que Dios te ha dado? ¿Eres un “servidor” que ama ayudar a los demás? Incluso si no lo eres, recuerda que TODOS estamos llamados a servir…
Cuando nos preparamos mediante la oración, enfocándonos en quién es Dios, la fe crece y Dios abre puertas que nadie más puede. ¡Pregúntale a Nehemías!
Al enfrentarse a conversaciones difíciles, Nehemías no solo actuó: ayunó, oró y se centró en quién es Dios. Quizás nosotros también deberíamos prepararnos así.
Nuestra verdadera batalla no es contra personas, sino contra fuerzas invisibles. ¡Mantente fuerte en la fe, ponte la armadura de Dios y confía en que Jesús ya ha ganado la victoria!
El ministerio, como la jardinería, cambia con las estaciones. Dios nunca desperdicia un don; simplemente lo adapta a nuestra situación actual.
Dios es justo. Cumple su palabra. Pero también es misericordioso. Pregúntale a Moisés…
¡Dios anhela ser real con nosotros en nuestros problemas! Necesitamos aquietar nuestras mentes, rendirnos, observar para ver lo que Él está haciendo y alabarlo.
¿Necesitas un refuerzo espiritual? Solo necesitas recurrir a las Escrituras y buscar refugio en los brazos amorosos de Jesús.