El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente. Diré del Señor: «Él es mi refugio y mi fortaleza, mi Dios, en quien confío».
(Salmos 91:1, 2 NVI)
Este versículo bíblico apareció en mi teléfono esta mañana como el versículo del día. ¿Por qué te lo cuento? Porque necesitaba una inyección de energía espiritual, y el Señor lo sabía. Este versículo tan oportuno era justo lo que necesitaba escuchar: un recordatorio de que, en medio del caos de la vida, puedo descansar a la sombra de Dios y refugiarme en Él, mi fortaleza, en quien puedo confiar de todo corazón.
¿Necesitas refugiarte en Jesucristo y permitir que sea tu refugio y amparo?
Admito que hay días en los que necesito un refuerzo constante de la palabra de Dios, un empujoncito amoroso que me diga que, incluso cuando siento que mi barco se está hundiendo demasiado, el Altísimo está ahí a mi lado como mi roca y refugio. Y Él está ahí para ti. No importa lo que estés pasando ni cuán profundo se hundan tus pies en el lodo: el Señor espera que descanses en Él y confíes en Él con cada fibra de tu ser.
Aquí tienes un refuerzo bíblico para tu otro brazo.
“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y cuando pases por los ríos, no te anegarán. Cuando camines por el fuego, no te quemarás; las llamas no te abrasarán.” (Isaías 42:2 NVI)
Es reconfortante saber que tú y yo tenemos una fortaleza en Jesús cuando el camino bajo nuestros pies es incierto y está lleno de cráteres. Nuestro Salvador nos abre la puerta para que acudamos a Él cuando necesitamos recargar nuestras baterías espirituales y encontrar refugio para nuestras almas y cuerpos físicos cansados. Esto no implica que tu vida y la mía no estén libres de problemas cuando decides morar en Cristo, sino que podemos ser bendecidos en el proceso.
“El ángel del Señor acampa alrededor de los que le temen y los libra. Prueben y vean qué bueno es el Señor; dichoso el que en él se refugia.” (Salmos 34:7, 8 NVI)
¿Sabías que en la Biblia, y dependiendo de la traducción, la palabra refugio aparece entre 40 y 50 veces? ¡Yo tampoco lo sabía hasta que la busqué en Google! Dios usa la palabra refugio para enfatizar que es un lugar de seguridad y protección para todo su pueblo, ¡y eso te incluye a ti y a mí!
Así que, la próxima vez que necesites una inyección de energía espiritual, solo tienes que recurrir a las Escrituras y buscar refugio en los brazos amorosos de Jesús. Él está listo, dispuesto y capacitado para recibirte y envolverte en su abrazo seguro. Realmente no hay mejor lugar donde estar.
“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en los momentos difíciles.” (Salmos 46:1 NVI)
Paul Smyth
Traducido al español por Pascal Lambert
